Cómo cuidar un motor reconstruido
¿Qué es un motor reconstruido?
Un motor reconstruido es aquel que ha sido desmontado, limpiado, revisado y reparado con piezas nuevas o reacondicionadas para que funcione de manera similar a uno de fábrica. Este proceso puede incluir:
- Sustitución de pistones, anillos y cojinetes.
- Rectificación de cilindros y cigüeñal.
- Limpieza profunda de componentes internos.
- Cambio de juntas, sellos y empaques.
Aunque el motor quede “como nuevo”, no significa que se pueda tratar igual que a uno que ha pasado por miles de kilómetros de rodaje sin cambios internos. Los primeros meses son críticos para garantizar su durabilidad.
El periodo de asentamiento o “break-in”
El asentamiento es el tiempo que necesita un motor recién reconstruido para que todas las piezas nuevas se ajusten correctamente. Generalmente dura entre 800 y 1,500 kilómetros.
Durante este periodo es importante:
- Evitar aceleraciones bruscas o conducir a altas revoluciones.
- No mantener la misma velocidad por largos periodos (alternar conducción en ciudad y carretera).
- Revisar el aceite con más frecuencia.
- Utilizar el tipo de aceite recomendado por el mecánico o fabricante.
Saltarse esta etapa puede reducir drásticamente la vida del motor.
Uso del aceite adecuado
El aceite es la sangre del motor y, en uno reconstruido, su importancia es aún mayor.
- Primer cambio de aceite: debe hacerse entre los primeros 800 y 1,500 km. Esto elimina residuos metálicos generados por el desgaste inicial.
- Después, seguir el intervalo de cambio indicado por el mecánico, normalmente cada 5,000 a 8,000 km (o antes si el uso es intenso).
- Siempre utilizar la viscosidad y especificaciones recomendadas.
Un aceite incorrecto puede provocar un desgaste prematuro de piezas críticas.
Revisar niveles y fugas con frecuencia
En los primeros meses es normal que el motor consuma un poco más de aceite o refrigerante. Por eso es importante:
- Revisar nivel de aceite y líquido refrigerante cada semana.
- Verificar que no existan fugas.
- Mantener la presión del radiador en buen estado para evitar sobrecalentamiento.
Un sobrecalentamiento en un motor recién reconstruido puede dañarlo de forma irreversible.
Mantener el sistema de enfriamiento en óptimas condiciones
El calor excesivo es uno de los enemigos principales de cualquier motor, y más aún de uno reconstruido.
- Asegúrate de que el radiador esté limpio y sin obstrucciones.
- Utiliza anticongelante de buena calidad y en la proporción correcta.
- Revisa que el termostato y el ventilador funcionen correctamente.
No abusar de la carga y el remolque
Durante los primeros meses, evita:
- Remolcar cargas pesadas.
- Llevar el vehículo al límite de su capacidad de peso.
- Subir pendientes prolongadas a alta velocidad.
Estas condiciones generan un esfuerzo excesivo que puede afectar el asentamiento del motor.
Conducir de forma suave y progresiva
Un motor reconstruido se beneficia de una conducción progresiva:
- Acelera de forma gradual.
- Evita llegar al límite de revoluciones.
- Cambia de marcha a tiempo, sin forzar el motor.
La conducción suave permite que las piezas se adapten de forma uniforme.
Revisiones mecánicas periódicas
Después de la reconstrucción, es recomendable visitar al mecánico:
- A los 1,000 km: para revisión de ajustes, cambios de aceite y detección de fugas.
- A los 5,000 km: para verificar presión de compresión y condición de las bujías.
- Después, seguir un calendario de mantenimiento preventivo.
Ventajas de cuidar correctamente un motor reconstruido
Si se siguen estos cuidados, un motor reconstruido puede durar muchos años y recorrer cientos de miles de kilómetros. Entre las ventajas de cuidarlo bien se encuentran:
- Mayor durabilidad.
- Mejor rendimiento de combustible.
- Menos gastos en reparaciones futuras.
- Mayor confiabilidad al conducir.